Lo último que recuerda Cristian Parra es que el carro en el que iba con su esposa, sus dos hijas de 5 y 10 años y el conductor chocó contra una señal de tránsito en la vía Santa Fe de Antioquia – Bolombolo.
Eran más o menos las 6:45 p.m. del pasado miércoles. El vehículo, que iba de Andagoya, Chocó, rumbo a San Pedro de Urabá, dio varios giros en ese punto del sector El Cangrejo, de Betulia, y se salió de la carretera. Cuando el carro se empezó a hundir en las aguas del río Cauca, Cristian despertó. Los otros cuatro ocupantes estaban inconscientes.
Vuelvo en sí y estoy boca abajo, es decir, las llantas del carro quedaron hacia arriba, estaba volteado. Tuve una reacción rápida, pude soltar el cinturón de seguridad y caí. Volteo, logro ver a mi familia y salgo por la única ventana que había disponible, la del conductor. Me encuentro en un remolino y braceo hasta la orilla para pedir ayuda. Desperté justo antes de que el carro se terminara de sumergir, me tocó verlo hundir.
Corrió a pedir ayuda para sacar rápido a su familia y al conductor. Buscó luces de casas cercanas y subió la cuesta. Salió por un gallinero y se encontró con dos señoras que no lo podían ayudar, pero que le dijeron que en la tienda que seguía lo apoyarían.

Corro gritando auxilio porque mi familia estaba allá abajo en el río. Las personas de una tienda salieron con palos y garrotes a ver qué podían alcanzar. Conté con la fortuna de quedar con un teléfono en mi bolsillo, aunque no prendía. Metí la sim card en un celular que me prestaron y pude llamar a la familia de mi esposa Yessenia y a la mía para contarles lo que había pasado. Luego llegaron los cuerpos de socorro y empezaron la búsqueda desde la mañana siguiente hasta ahora.
Cristian fue valorado por los primeros equipos de rescate que llegaron al lugar, solo terminó con raspones y una lesión leve en un dedo. Esa noche fue llevado por los bomberos a Santa Fe de Antioquia y desde entonces duerme en Anzá y todas las mañanas regresa al sitio del accidente para estar presente en los operativos de rescate.
La atención del incidente es liderada por las autoridades regionales y apoyada por los bomberos de Betulia, Santa Fe de Antioquia, Olaya, Sabanalarga y Anzá en una amplia zona del Suroeste antioqueño con incidencia del río Cauca.
Además de los familiares de los desaparecidos, el operativo de búsqueda lo integran 47 personas entre los que se encuentra personal del Dagran, Bomberos, Ejército Nacional, Defensa Civil, Policía y el concesionario Devimar, encargado de la carretera.























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