Familiares de internos trasladados desde la Cárcel de Istmina denunciaron presuntos malos tratos durante un operativo realizado hace días, en el que 18 reclusos fueron enviados a distintos centros penitenciarios del país. Según los denunciantes, la intervención habría vulnerado derechos fundamentales de las personas privadas de la libertad.
El operativo fue ejecutado por más de 60 uniformados de la Policía Nacional de Colombia con apoyo de diversas especialidades y en coordinación con el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario – INPEC. Se concentró en el Patio 1 del establecimiento, con incautación de teléfonos celulares y traslado de seis internos a la cárcel Anayancy de Quibdó y los demás a otras cárceles del país.
En un video recibido por este medio, los familiares aseguran que durante el procedimiento no hubo presencia de la Defensoría del Pueblo ni de la Personería Municipal de Istmina para garantizar derechos, generando temor y preocupación por posibles abusos.
Los denunciantes insistieron en que, pese a la privación de la libertad, los internos conservan derechos fundamentales que, según su versión, no habrían sido respetados. Además, anunciaron que entregarán soportes adicionales a las autoridades para que se investigue lo ocurrido.
Hasta el momento, las instituciones involucradas no se han pronunciado sobre estas denuncias. Este medio continuará atento a cualquier información oficial que permita esclarecer los hechos y proteger los derechos de los internos.























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