La sentencia, proferida por el Juzgado Primero Civil del Circuito Especializado en Restitución de Tierras de Quibdó, concluyó que la comunidad fue víctima de despojo, abandono forzado, confinamiento y graves daños colectivos derivados de la presencia de grupos armados ilegales y economías ilícitas en la cuenca del río Baudó.
El territorio restituido, titulado legalmente como tierra de comunidades negras desde el año 2000, comprende más de 2.500 hectáreas y constituye el soporte vital, cultural y productivo de las familias que integran el Consejo Comunitario de Bellavista Dubaza.
Según lo demostrado en el proceso, la violencia afectó de manera directa el uso, goce y control del territorio, limitando prácticas tradicionales como la pesca, la agricultura, la minería artesanal y los rituales ancestrales.
El fallo ordena un conjunto amplio de medidas orientadas a garantizar la reparación integral de esta comunidad, entre ellas la entrega del territorio, la adopción de planes de retorno y reubicación, el fortalecimiento del gobierno propio, la implementación de proyectos productivos sostenibles, restauración ambiental y programas de memoria histórica.
Asimismo, vincula a múltiples entidades del orden nacional y territorial para asegurar el cumplimiento de las órdenes judiciales.
La implementación de la sentencia representa un paso clave para restablecer la dignidad, la autonomía y los proyectos de vida colectivos del Consejo Comunitario de Bellavista Dubaza, dijo la Unidad de Restitución de Tierras.























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