La muerte de alias Santiago ha desatado una guerra interna en esa guerrilla en el Chocó. Hay 12 aspirantes al trono criminal. SEMANA revela los perfiles de estos sanguinarios cabecillas.
Una operación silenciosa de inteligencia militar se internó en las zonas más impenetrables del Chocó y logró lo que durante años parecía imposible: reconstruir, uno a uno, los perfiles completos de los cabecillas que controlan el poder armado del ELN en esa región olvidada del país. Documentos, fotografías, interceptaciones y seguimientos permitieron armar el rompecabezas de quienes manejan el narcotráfico, la extorsión a la minería ilegal, el tráfico de armas y el terror que tiene confinadas a miles de familias.
El hallazgo es inquietante. Son al menos 12 jefes visibles, una especie de apóstoles del mal, que se disputan el control del Frente de Guerra Occidental del ELN en Chocó tras la muerte de Hernán Chica Palacios, alias Santiago, el poderoso narco de esa guerrilla abatido por el Ejército en San José del Palmar en la primera semana de enero. Su caída dejó un vacío que ahora amenaza con desatar una guerra interna por el trono criminal.
Según los reportes conocidos por este medio, dichos cabecillas han sido responsables de por lo menos 11 confinamientos armados en los últimos dos años, que han afectado a más de 12.000 habitantes en ríos, selvas y caseríos del departamento. Paros armados, bloqueos fluviales, instalación de minas antipersona y amenazas masivas han convertido a esa región en un laboratorio del miedo.
“La Abuela”
En la cúspide del poder aparece una mujer. Emilce Oviedo Sierra, conocida dentro de la organización como alias la Abuela, es considerada la máxima autoridad del ELN en Chocó. Tiene 52 años y un recorrido que se remonta a la década de los noventa, cuando ingresó como guerrillera rasa. Con el paso del tiempo ascendió a segundo cabecilla, luego a cabecilla principal, responsable política y miembro de la dirección nacional.
Su primer choque documentado con la fuerza pública ocurrió el 7 de julio de 2014, cuando participó en un hostigamiento en las riberas del río Baudó, en el corregimiento de Andagoya. Desde entonces, su prontuario no ha dejado de crecer. Se le atribuye la emboscada en Tutunendo en 2015, que dejó dos militares heridos, así como otras 18 acciones armadas que incluyen asesinatos, quema de maquinaria minera, secuestros de indígenas y atentados contra la fuerza pública. Sobre ella pesan múltiples procesos judiciales y una circular roja de Interpol por delitos como asesinato, violación, fraude, narcotráfico y terrorismo. Para evadir la captura, se desplaza constantemente entre Bagadó, Lloró, Alto Baudó, Riosucio, Bojayá y zonas conocidas como Cobalto. Su figura es temida y respetada dentro de la estructura.
El estratega analfabeta
A su lado está Isaac Tuberquia Arias, alias Bernardo o el Paisa. Tiene 62 años y ha pasado al menos la mitad de su vida en las filas del ELN. Es el cabecilla militar y hombre de absoluta confianza de la Abuela. Inteligencia estableció que realizó cursos de combatiente, entrenamiento de tropas especiales y formación político-ideológica. Es quien define qué comerciante o minero debe pagar extorsión, cuánto debe pagar y si es necesario ejecutar un asesinato para enviar un mensaje. “Es frío, calculador y le ayuda a la Abuela en cada decisión estratégica”, señala uno de los informes. Paradójicamente, pese a conocer cada vereda del Chocó como la palma de su mano, tiene una limitación que lo afecta en la comunicación interna: es analfabeta.
El joven explosivista
Entre los aspirantes a ocupar el vacío que dejó alias Santiago sobresale Edwin Lindiño Arango, alias Genaro, también conocido como Albeiro o el Mono. Tiene 35 años y un historial que ya incluye al menos ocho acciones armadas de gran impacto. Fue uno de los responsables del paro armado de enero de 2023 que sembró zozobra en San Miguel, Docordó, Negría, Sipí, río Cajón, Taparal y Nóvita.
Sobre él pesa una orden de captura por secuestro. Sus propios hombres lo consideran experto en explosivos, francotirador entrenado y conocedor del manejo de drones con los que amenaza a las tropas. Informes de inteligencia advierten que Genaro ha enviado mensajes insistentes a través de correos humanos y medios digitales a una mujer identificada como Martha, quien estaría en Venezuela, buscando que ella respalde su aspiración de liderazgo. Sin embargo, dentro de la estructura no todos le siguen el juego.
El reclutador con gafas negras
Levis Dairon Polo Regino, alias Ricardo, el Cholo o el Espartano, es otro de los nombres que causan escalofríos en la región. Tiene 44 años, de los cuales 30 los ha pasado como guerrillero. Se mueve entre Istmina, Nóvita, Bajo Baudó y Bojayá. En su contra cursan siete procesos judiciales en juzgados de Chocó, Risaralda y Antioquia. Uno de los más graves tiene que ver con el reclutamiento forzado de 121 menores de edad el 29 de octubre de 2020.
Tropas que lo han seguido de cerca describen un rasgo inconfundible: perdió la visión del ojo izquierdo por una esquirla y usa permanentemente gafas negras. También es señalado por el asesinato de tres integrantes de un consejo comunitario en Mojaudó y Puerto Ángel, Alto Baudó, en mayo de 2021.

El cabecilla itinerante
John Fredy Chávez Cortez, alias Jerson, Galán o Paso Lindo, ingresó al ELN en 2001 como guerrillero raso y hoy es considerado uno de los tres cabecillas más peligrosos del Frente de Guerra Occidental.
Le atribuyen al menos 12 atentados, entre ellos el asesinato de un menor de edad, el homicidio de un militar, ataques a la fuerza pública, instalación de minas antipersona y participación en el paro armado ordenado por alias Santiago en 2023. Tiene órdenes de captura por rebelión y homicidio en persona protegida. Para evitar ser ubicado, se desplaza entre Istmina, Nóvita, Litoral de San Juan, Bajo Baudó, San José del Palmar y Sipí.
La otra mujer del terror
Doralys, alias Kenia o Paola, es la segunda mujer con poder dentro del ELN en Chocó. Desde 2017 ha coordinado diferentes estructuras. Su nombre aparece vinculado a algunos de los secuestros más recordados del departamento. Se la relaciona con el plagio del entonces secretario de Gobierno de Bagadó en 2002, el de la alcaldesa de ese municipio en 2007, el del minero Dairo Díaz en Tadó y el de un universitario en Medellín. En su historial figuran 17 hechos delictivos. Entre los más graves, el asesinato de nueve policías en el río Quito en 2004 y la muerte de seis uniformados más, además del secuestro de 29 agentes en Bagadó.

Los otros aspirantes
El listado continúa con José Gley Cortés, alias García, con 17 años en la organización; Julio Emilio Úsuga, alias Bladimir, de 45 años, quien estuvo preso entre 2002 y 2020 y tiene tres procesos judiciales abiertos; y Alberto Durán Siolo, alias Colacho, de 57 años, cuya misión es expandir la influencia del ELN hacia Vigía del Fuerte y Murindó, en Antioquia.
También figuran Franco Jesús Berrío Ramírez, alias Harrison o Gancho, de 42 años y con antecedentes de detención; Jhon Ánderson Graciano Giraldo, alias Mateo o Cheo, de 37 años; y uno de los más enigmáticos, alias Rafael o Bichola, experto francotirador proveniente del río Gitradó, con conocimientos en comunicaciones y portador de un fusil R15 corto.Completa el círculo Luis Eduardo David Manco, alias Wilmar, de quien los informes señalan participación activa en la logística armada y control fluvial.























Deja una respuesta