Lo que debía ser un espacio de esperanza para la niñez hoy es símbolo de abandono. El Centro de Integración Infantil de Unguía, una obra que superó los 200 millones de pesos en inversión pública, permanece sin funcionar pese a haber sido ejecutada en su totalidad durante la administración anterior.
Según la información conocida, la infraestructura quedó prácticamente terminada, faltando solo detalles menores para su puesta en marcha. Sin embargo, el paso del tiempo y la falta de gestión impidieron que el proyecto entrara en operación para beneficiar a las familias del municipio.
Actualmente el deterioro es evidente: daños estructurales por abandono y constantes robos de elementos han agravado la situación, convirtiendo la obra en un claro ejemplo de inversión sin impacto social. La comunidad cuestiona por qué, si estaba casi lista, nunca se habilitó el servicio.
Habitantes del municipio expresan su inconformidad y preocupación, señalando que esta infraestructura debía fortalecer la atención integral a la primera infancia y representar un avance significativo en materia social.
Se espera un pronunciamiento y acciones concretas por parte de la Alcaldía de Unguía y de los entes de control para recuperar el proyecto y ponerlo al servicio de la comunidad.























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