La exposición que hace parte del proyecto Museo Itinerante de los Derechos Humanos de la Defensoría del Pueblo cierra sus puertas este jueves en Quibdó, Chocó, con una participación que supera las 2.700 visitas.
Esta exposición de gran formato fue instalada, el pasado 15 de abril, en la sede de la biblioteca departamental, Arnoldo Palacios, y continuará su recorrido en Villavicencio, Meta.
El Defensor Regional Chocó, Luís Enrique Murillo, destacó esta experiencia para los jóvenes, ya que “ellos mismos han manifestado cómo desde sus instituciones educativas debe impulsarse y reconocerse cada aporte que se haga para que los derechos humanos sea una realidad”.
“Son ellos quienes han visto cómo se ha agudizado la violencia en sus territorios y cómo los ha puesto en riesgo, esto ha hecho más urgente, desde sus voces, que se redoblen los esfuerzos para proteger las labores de los defensores de los derechos humanos y para que avancemos juntos en una apuesta colectiva por la exigencia de derechos humanos”, indicó el funcionario.
Sobre los aprendizajes que deja este nuevo modelo de promoción y divulgación de los derechos humanos en Chocó, la directora de la Fundación Johana Maturana, que lleva su mismo nombre, acompañada de 52 niñas y niños entre 2 y 16 años, expresó que “es muy interesante este museo porque permite tener algo pedagógico para los niños y que sean replicadores en sus hogares, y en las instituciones educativas de los derechos humanos”.
Así mismo, al finalizar el recorrido por este Museo Interactivo, Edison Vergara, sacerdote de la Iglesia Episcopal Comunión Anglicana en Chocó, junto a un grupo de 80 niñas y niños de las escuelas, maestros y maestras, destacó estas nuevas metodologías y narrativas para el aprendizaje de los derechos humanos, su historia en Colombia y en el mundo, vitales para el desarrollo de cualquier persona.
“Estamos aquí, haciendo uso y gala de todo lo que la vida nos da, sin la vida no tenemos ningún otro derecho, empezamos por la vida, el respeto, la integridad física, el derecho a la recreación y al deporte. Y, sobre todo, un derecho a la escucha, nosotros escuchamos y tenemos derecho a ser escuchados, elegimos y tenemos derecho a ser elegidos”, anotó el religioso tras subrayar que lo más importante es la vida y este Museo nos explica cómo hacerla respetar.
A cada sitio donde llega esta exposición se vinculan jóvenes de la región, capacitados previamente en derechos humanos, como mediadores para acompañar los recorridos de los visitantes que, en su mayoría, hacen parte de grupos de colegios, fundaciones, organizaciones de la sociedad civil, funcionarios locales y regionales.
El Museo Interactivo de Derechos Humanos y su exposición itinerante fue diseñado en la sede nacional de la Defensoría del Pueblo para ofrecer experiencias de aprendizaje y sensibilización sobre los derechos humanos a comunidades de todo el país, especialmente a aquellas que han sido afectadas por el conflicto armado.























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