En el barrio El Silencio está creciendo algo más que un escenario recreodeportivo… está creciendo la esperanza.
Cada avance es una promesa para nuestros niños, un espacio seguro para nuestros jóvenes y un punto de encuentro para nuestras familias. Aquí habrá risas, deporte, unión y sueños cumplidos.
No es solo cemento.
Es futuro.
Es comunidad.
Es amor por nuestra tierra.
¡Seguimos construyendo un Condoto Competitivo y sostenible!
























Deja una respuesta