Una creciente súbita en el río Andágueda sorprendió a los habitantes del municipio de Bagadó, Chocó, en la madrugada de este jueves 12 de octubre. Según los cálculos de la administración, el 40 % de la cabecera urbana está bajo el agua.
El afluente destruyó todo lo que se encontró en el camino. Hay serios daños en el centro médico, el edificio de la Alcaldía, residencias, establecimientos comerciales y aulas de clase. Milagrosamente, las personas se pusieron a salvo en medio de la oscuridad.
Cuando salió el sol, empezaron a registrar en las redes sociales la pesadilla que los despertó a las 3:30 a. m.: la corriente entró a todos los rincones que estaban ubicados en las inmediaciones de la orilla.
El secretario de Infraestructura y Planeación, Carlos Mario Córdoba, aseguró que la lista de damnificados escalaría a 1.000 y tendrían que solicitar el apoyo del Gobierno porque las capacidades de atención podrían colapsar en cualquier momento.
“Fue una creciente inesperada y no permitió que las familias salvaran sus pertenencias. Se logró sacar a las personas en botes y pudimos trasladarlos a los puntos más cercanos donde no estuvieran en riesgo. Estamos haciendo la caracterización”, dijo el funcionario.
Hay preocupación porque el 70 % de los insumos para la atención de los enfermos se vio comprometido y la Alcaldía se quedó sin elementos tecnológicos para atender a las comunidades. La alerta continúa porque se esperan más lluvias en Chocó.























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