Una grave alerta se encendió en Nuquí tras las denuncias de la Personería Municipal de Nuquí, que advierte sobre la inoperancia de programas esenciales de salud y nutrición, poniendo en peligro a niños, niñas y madres gestantes, especialmente de comunidades indígenas.
El personero Jhon Jaramillo Pandales señaló que el programa de atención y prevención de la desnutrición, operado por la ESE San Francisco, no está funcionando en terreno pese a estar contratado, dejando al menos 9 casos de desnutrición severa confirmados y cerca de 100 niños en alto riesgo.
La situación ha sido calificada como crítica, ya que, según las denuncias, ni siquiera se cuenta con información clara sobre beneficiarios, personal o ejecución del programa, lo que obligó a interponer acciones legales para exigir transparencia y cumplimiento.
Además, el rol del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar ha sido duramente cuestionado por presunta falta de supervisión efectiva, lo que estaría agravando la emergencia nutricional en esta zona del Pacífico colombiano.
En cuanto a los Equipos Básicos de Salud impulsados por el Ministerio de Salud y Protección Social, la denuncia es igualmente preocupante: el personal médico llega a comunidades tras largas jornadas, pero sin medicamentos ni herramientas básicas, limitando gravemente la atención.
Ante este panorama, la Personería hizo un llamado urgente a las autoridades para actuar de inmediato, advirtiendo que la crisis ya no es preventiva sino una realidad que amenaza la vida de las poblaciones más vulnerables del territorio.























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