Los constantes enfrentamientos siguen agravando la emergencia en las comunidades del sur del Bajo Baudó.
La comunidad indígena de Puerto Mango se vio obligada a desplazarse, dejando atrás su territorio y sus formas de vida.
Hoy, 34 niños, niñas y adolescentes de esta comunidad desplazada se encuentran en una situación de extrema vulnerabilidad. De ellos, 13 son menores de cinco años, incluido un bebé de apenas cinco meses.
La interrupción total de su alimentación, salud y entornos protectores pone en peligro inminente sus vidas.
























Deja una respuesta