En una contundente acción por el medio ambiente, Playa Cuevita en Bahía Solano fue escenario de una jornada que logró recolectar cerca de 1.000 kilogramos de residuos plásticos, marcando un hito en la protección de los ecosistemas del Pacífico colombiano.
Esta intervención no solo impacta positivamente el entorno natural, sino que también envía un mensaje urgente sobre la responsabilidad colectiva frente a la contaminación.
La actividad permitió salvaguardar zonas clave de anidación de tortugas marinas, especies vitales para el equilibrio del ecosistema. Además, impulsó oportunidades para mujeres del territorio mediante estrategias de economía circular, demostrando que la conservación ambiental también puede ser motor de desarrollo social y económico.
Este esfuerzo fue posible gracias a la articulación de entidades comprometidas como Instituto Técnico del Valle del Chocó, Vivero Tortugas del Pacífico y Mamá Orbe Family, quienes unieron capacidades para generar un impacto real en la región.
La jornada reafirma que la unión entre comunidad e instituciones es clave para enfrentar los desafíos ambientales. Bahía Solano se levanta como ejemplo de acción y compromiso, dejando claro que el cambio sí es posible cuando se actúa con determinación.























Deja una respuesta