Los alumnos regresaban de recibir clases en la Institución Educativa Antonio Ricaurte cuando la pequeña embarcación en la que cruzaban el río Atrato se hundió. No hubo fallecidos, pero perdieron sus útiles escolares.
El viernes 28 de agosto de 2026, diez estudiantes del barrio Villa Rufina regresaban de recibir clases en la Institución Educativa Antonio Ricaurte cuando la pequeña embarcación en la que se movilizaban se hundió en medio del río Atrato.
Las causas exactas del hundimiento y la capacidad permitida de la embarcación deberán ser establecidas por la autoridad fluvial competente. La información conocida por este medio señala que en la pequeña embarcación viajaban diez estudiantes y que un posible sobrecupo habría influido en lo sucedido. Eso requiere una verificación técnica, pero hay un hecho que no necesita mayor investigación: estos alumnos estaban utilizando ese medio porque siguen sin contar con un transporte escolar seguro.
Según relatan habitantes de Villa Rufina, muchos estudiantes salen de clases con hambre y necesitan regresar rápidamente a sus hogares. Ante la ausencia de una ruta garantizada, terminan subiéndose a la embarcación que aparezca. No están en condiciones de escoger, exigir documentos o esperar un servicio oficial que no existe. Se movilizan como pueden porque su otra opción es dejar de asistir a clases.























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