Expertos revelaron detalles del terremoto de 7.4 en Colombia y detallaron factores importantes que habrían provocado una tragedia peor y hasta la desaparición de ciudades.
Colombia estuvo cerca de dar por desaparecidas a, por lo menos, tres grandes ciudades en medio del terremoto del lunes 10 de agosto de 2026 y que alcanzó una magnitud de 7.4 en escala de Richter.
El evento natural fue catalogado por los expertos como el más potente del siglo XXI y que ya deja una devastadora cifra de cerca de 200 personas muertas, otras desaparecidas y millonarias pérdidas por estructuras caídas o averiadas.
Sin embargo, pese a la potente magnitud, que fue muy similar a la de los dos terremotos en Venezuela, Colombia se salvó de una mayor destrucción gracias a un factor fundamental en medio de este evento telúrico.
Pues expertos coinciden en que ciudades como Quibdó, Cali, Manizales y Pereira pudieron haber sufrido una destrucción total; pero la profundidad que presentó el temblor fue clave.
Según explican, la magnitud de un temblor no es lo que determina la potencia del mismo o el daño que pueda ocasionar; pues lo que aumenta o disminuye el movimiento en la superficie de la tierra es la profundidad en la que se origina el sismo.
Es decir, entre más profundo sea el origen del sismo, más suave llega la onda a la superficie, ya que se va debilitando a medida que va avanzando, y es menor el movimiento; mientras que si el temblor se desata más cerca a la superficie, la onda llega con más fuerza y genera un movimiento más fuerte.
«Si el origen del temblor es profundo, las ondas sísmicas tienen que recorrer una distancia más larga hasta llegar a la superficie, por lo que, en determinadas condiciones, el movimiento puede sentirse con menor intensidad. En cambio, cuando el sismo se origina a menor profundidad, las ondas recorren una distancia muy corta y llegan con fuerza a sacudir la tierra«, detalla el Servicio Geológico.























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