Según un reporte preliminar de la Diócesis de Quibdó, 14 personas han fallecido y más de 120 han resultado afectadas en el departamento del Chocó. El obispo, monseñor Wiston Mosquera Moreno, advierte sobre viviendas averiadas, familias que permanecen fuera de sus hogares por temor a nuevos colapsos y necesidades urgentes de atención.
La emergencia provocada por el terremoto registrado este lunes 10 de agosto continúa dejando importantes afectaciones en distintos territorios del país. En el departamento del Chocó, particularmente en el territorio de la Diócesis de Quibdó, las comunidades enfrentan GRAVES daños en viviendas, personas heridas y familias que permanecen fuera de sus hogares ante el temor de nuevos colapsos. Diferentes templos parroquiales también han sido impactados.
En un mensaje dirigido a la comunidad, el obispo de Quibdó, monseñor Wiston Mosquera Moreno, expresó la solidaridad de la Iglesia con las víctimas y compartió un reporte preliminar sobre la situación que se vive en el departamento.
Según ha explicado monseñor Mosquera, algunas de las personas heridas han tenido que ser trasladadas a hospitales de alta complejidad en Medellín y otros lugares, debido a la capacidad limitada del Hospital San Francisco de Asís de Quibdó para atender la magnitud de la emergencia.
“Necesita insumos el hospital para atender a tantas personas que han llegado heridas también a este lugar”, afirmó monseñor Mosquera Moreno, al hacer un llamado a fortalecer la ayuda para la atención de los afectados.
Familias permanecen fuera de sus hogares por temor a nuevos colapsos
El impacto de la emergencia también se refleja en las condiciones de vivienda de numerosas familias en Quibdó. El obispo explicó que, durante los recorridos realizados por la Diócesis en diferentes barrios, se han identificado viviendas con fisuras y estructuras que generan preocupación. En algunos sectores, señaló, hay casas inclinadas y calles donde varias edificaciones presentan riesgo de colapso.
“Hay lugares en donde las casas, cuadras inclusive, están a punto de colapsar porque ha habido hasta grietas al frente de sus casas y las casas han quedado un poco inclinadas hacia la parte de atrás”, relató.
Ante esta situación, numerosas familias han decidido permanecer en las calles, cerca de sus viviendas, por temor a regresar a casas que podrían presentar daños estructurales.
Monseñor Mosquera hizo un llamado a los ingenieros y profesionales del departamento para que puedan acompañar a las comunidades en la evaluación de las viviendas y determinar cuáles presentan riesgo de colapso y cuáles pueden ser reparadas, de manera que las familias puedan retornar a sus hogares cuando existan condiciones de seguridad.
El obispo mencionó especialmente las afectaciones observadas en el sector de La Terraza, en Quibdó, donde se han identificado viviendas con daños y estructuras que requieren valoración.
La Diócesis de Quibdó articula ayudas para las comunidades afectadas
Ante las necesidades identificadas, la Diócesis de Quibdó ha dispuesto espacios para la recepción de ayudas humanitarias y ha habilitado mecanismos para recibir aportes económicos destinados a la atención de la emergencia.
Monseñor Mosquera señaló que entre las necesidades más urgentes se encuentran alimentos no perecederos, frazadas, medicamentos e insumos para la atención de los heridos, así como elementos para niños y bebés. También pidió considerar las necesidades de las mascotas que permanecen junto a las familias afectadas.
Las ayudas pueden ser entregadas en la Fundación Banco de Alimentos de la Diócesis de Quibdó, ubicada en el barrio Yesquita, calle 21 #4-82, y en el Convento de Quibdó (Curia diocesana), ubicado en el barrio Roma, carrera 1 #26-91.
Para quienes deseen realizar aportes económicos, la Diócesis informó que estos pueden efectuarse a través de las siguientes cuentas:
Fundación Banco de Alimentos – Diócesis de Quibdó: NIT 902066805-8. Cuenta de ahorros del Banco de Bogotá No. 578816514.
Pastoral Social – Diócesis de Quibdó: NIT 900242658-9. Cuenta de ahorros de Bancolombia No. 53600002300.
El obispo precisó, además, que por las limitaciones de espacio de almacenamiento no se está priorizando en este momento la recepción de ropa para adultos, mientras que sí se requiere ropa para niños y elementos destinados a la atención de bebés.
La Iglesia mantiene su acompañamiento a las comunidades
La Diócesis de Quibdó mantiene su presencia en los sectores afectados y continúa realizando recorridos para conocer de primera mano las necesidades de las comunidades y acompañar a las familias que enfrentan las consecuencias del terremoto.
En medio de esta situación, monseñor Mosquera Moreno reiteró que la Iglesia permanecerá cercana a las personas afectadas y llamó a unir esfuerzos para responder a la emergencia.























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