La Unidad de Búsqueda continúa llegando a territorios urbanos y rurales del departamento con jornadas humanitarias orientadas a acercar la búsqueda a las comunidades y fortalecer la esperanza de cientos de familias que siguen buscando a sus seres queridos desaparecidos.
Mientras la música, los abrazos y las celebraciones del Día de las Madres llenaban el parque principal de El Carmen de Atrato, algunas familias llegaron con otra intención: hablar por primera vez sobre sus seres queridos desaparecidos.
Aprovechando el encuentro comunitario realizado en este municipio, decenas de personas se acercaron a la Unidad de Búsqueda de Personas dadas por Desaparecidas para recibir orientación, resolver inquietudes y conocer las rutas humanitarias para buscar a familiares desaparecidos en el contexto del conflicto armado.
Una de ellas fue Elizabeth Cardona Londoño, quien desde hace varios años mueve cielo y tierra para conocer el paradero de su hijo. Aunque ya contaba con una solicitud de búsqueda activa, decidió aprovechar la jornada desarrollada en su tierra natal para acercarse nuevamente a la entidad y motivar a otras madres a iniciar la búsqueda de sus seres queridos.
“Es muy triste saber que pasan meses, años y décadas sin tener respuesta. Como madres no queremos morir con la desesperanza y sin conocer la verdad, que también es un derecho”, expresó.
Lo ocurrido en El Carmen de Atrato hace parte de una ruta humanitaria que durante los últimos días también llegó a territorios como Condoto, Ichó y Guayabal, estos dos últimos ubicados en el municipio de Quibdó, donde el Grupo Interno de Trabajo Territorial Chocó continúa fortaleciendo el diálogo con las comunidades y acercando la búsqueda a lugares históricamente afectados por el conflicto armado y el abandono institucional.























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