Una obra que prometía transformar las condiciones sanitarias en el municipio de Unguía hoy se encuentra en completo abandono. La Planta de Beneficio Animal, valorada en más de 1.088 millones de pesos, terminó convertida en un “elefante blanco”, generando indignación entre la comunidad.
El proyecto, ubicado en la vereda Hipetí, fue concebido como una solución clave para garantizar el sacrificio y procesamiento adecuado de carne, cumpliendo con las normas sanitarias exigidas a nivel nacional. Sin embargo, su paralización ha dejado sin respuesta una problemática urgente.
La falta de esta infraestructura ha obligado a que continúen prácticas informales como mataderos clandestinos en patios, zonas abiertas y cerca de fuentes hídricas, exponiendo a más de 16.000 habitantes a graves riesgos de salud.
Según se conoció, los recursos habían sido gestionados durante la administración del exalcalde Anuar Fernando Tapias, pero un embargo detuvo la ejecución del proyecto, dejándolo sin financiación y en el limbo administrativo.
Actualmente, bajo el gobierno del alcalde Marlon Alberto Gil Salinas, no se evidencian avances ni un plan claro para reactivar la obra, mientras la comunidad exige respuestas urgentes frente a una infraestructura vital para la salud, la economía y la seguridad alimentaria.
























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