Después de varias décadas esperando una solución, 120 familias del Consejo Comunitario Bocas de Atrato, en el distrito de Turbo, comenzarán a contar con energía eléctrica permanente mediante la instalación de sistemas solares fotovoltaicos en sus viviendas.
El proyecto fue financiado por la Gobernación de Antioquia y tuvo una inversión cercana a los 4.400 millones de pesos. Cada vivienda recibirá un sistema individual que permitirá disponer de electricidad durante las 24 horas del día.
Durante más de 50 años, los habitantes de esta comunidad afrodescendiente, ubicada a orillas del río Atrato, enfrentaron dificultades por no tener acceso continuo a este servicio. La falta de energía afectaba la conservación de alimentos y medicamentos, el estudio de niños y jóvenes y el desarrollo de algunas actividades económicas.
Con la puesta en funcionamiento de los paneles solares, las familias podrán utilizar electrodomésticos básicos, iluminar sus viviendas y mejorar diferentes aspectos de su vida diaria.
La instalación se adelantó con la participación de la comunidad y bajo medidas destinadas a proteger los manglares y demás recursos naturales de la zona, considerada uno de los ecosistemas de mayor importancia para el Urabá antioqueño.
La iniciativa representa un cambio significativo para Bocas de Atrato, donde sus habitantes esperan que la energía contribuya a mejorar sus condiciones de vida y a impulsar nuevas oportunidades para las familias























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